relatos
El que se pierde es el que encuentra nuevas sendas
NILS KJAER

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No permitas en este mundo

negro corazon que tinieblas esparce

cambia latidos negros, usados  y oscuros

por un pequeño mundo

que alojado en tu pecho

gire sin descanso y no pare

proyectando durante años

tu vida con ritmo

 

Mastica el mundo

mas no de un bocado

pues ha de ser poco a poco

y sin prisa

pero a todas luces sin pausa

 

No pares,

sigue sigue

 

Desaloja tus monstruos

que de alquiler tu les permites

y siembra el mundo

con tu yo insistente

 

No temas errar

pues en esta vida de anclas

son pocos los que aciertan suelo marino

en el fondo de un mar

de aguas muy túrbias

 

¿Por qué lloras tu vida

ante gente que orbitando gira su rostro

y ni mirada o palabras encuentra?

 

No hay justicia

aunque te recuerdo que sí palabras de aliento

y frases construidas con cariño, mimo y comprensión

 

La libreta de la historia

todavia tiene hojas

y aunque el papel no llora

tú, tu nombre y tu vida

bien merecéis algo de tinta

 

El mundo parece redondo

pero ya sabes que es patata

la gente lo corta en trozos enormes

y lo fríe sobre aceite negruzco

pero no te olvides que todavía queda mucha patata

 

Seduce locura

incluso pagále hipoteca

pero jamás permitas

gobierno que la deshaucie

 

Abre tus ventanas

y deja entrar a la ventisca

que surca el mundo

 

Toma, toma

aquí tienes mi mano

sin metal ni compromisos

pero terremoto de latidos

ante tu mirada perdida

 

Te lo ruego

No te vayas

que aquí todavía quedan años de relatos

contados al fuego

y lágrimas esperando su turno

impacientes por surcar el relieve de un rostro,

el mío,

como agua que baja la montaña

tras la tormenta

 

 

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